La
silla fue una introducción posterior al igual que los estribos,
partiendo de las ideas de Jenofonte (430-355 a. J.C.), espartano,
tenía la idea de que las piernas debían ir desnudas
y abrazadas al cuerpo del caballo, lo cual proporcionaba mayor seguridad.
Después nos encontramos con que la mayoría de los
jinetes montaba sobre mantas o almohadillas, las cuales en ciertas
ocasiones eran muy elaboradas.
Fue
hasta el siglo IV, que la elaboración de sillas comenzó,
las cuales se hacían en base a un armazón de madera,
después de cien años se inventaron el fuste y los
estribos, lo cual ayudó a las caballerías ir contra
las tropas de infantería.
Los sármatas fue el primer pueblo que utilizó una
silla que era elevada por los borrenes encerrando al jinete y el
fuste, este pueblo fue absorbido por los godos. Ciertos datos nos
muestran que los hunos de Atila fueron los primeros en utilizar
los estribos.
En la época medieval, los caballeros utilizaban una silla
parecida a la de los sármatas, que estaba constituída
por largos estribos adelantados, lo cual facilitaba el apoyo en
el extremo trasero de la silla, evitando caídas delanteras,
y soportando el golpe contra el enemigo sin rodarse hacia atrás,
este tipo de silla la podemos ver todavía en el Oeste. El
tipo de silla que le sigue de acuerdo a su evolución son
las utilizadas en la escuela clásica de Viena y Saumur y
las utilizadas en Portugal y España, la diferencia que presentan
con las del Renacimiento son muy pocas. Las modificaciones que se
le dieron a las sillas, va de acuerdo a la posición de las
acioneras, es decir va relativamente más atrás de
acuerdo a como eran utilizadas por los caballeros.
La correcta posición de la silla de doma, es colocar el peso
en el centro de gravedad del caballo, lo cual podemos ver cuando
el caballo se encuentra en reposo, en la intersección de
una vertical imaginaria que pasara a unos 15 cm. por detrás
de la cruz y una horizontal por la línea de los hombros y
hacia atrás.
La posición de la silla de salto, va más adelantado,
se deben utilizar estriberas más cortas y una silla que le
permita colocarse en la parte delanteras y sobre el nuevo centro
de gravedad.
La elaboración de las sillas de salto y doma deben su origen
al oficial italiano Federico Caprilli (1868-1908). En esta época
se elaboraron diversidad de sillas, algunas con bastes y faldones
adelantados permitiendo acomodar los estribos más cortos,
algunas utilizaban l arzón flexible, el cual estaba hecho
por dos tiras de acero templado permitiendo el movimiento a los
lados, aumentando la elasticidad.
Más adelante Toptani, quien fuera instructor de la escuela
de Caprilli, realizó ciertas adecuaciones en la silla de
salto aumentando la profundidad del asiento, estrechando la cintura
provocando una ligera separación de las piernas del jinete,
colocó las acioneras en la parte delantera de tal forma que
el borren delantero sufrió una inclinación. Ésto
ayudó a que el peso del jinete quedara en la parte delantera,
la parte baja del cuerpo es sujeta por almohadillados, y deja los
muslos relativamente encima de las rodillas, los faldones cortados
en línea con la curva del cuello. Utilizando un fuste de
tipo flexible, aumentando elasticidad del asiento y más comodidad
tanto del jinete como del caballo. La silla de tipo general presenta
ciertas adecuaciones de acuerdo a la anterior, pues no es tan adelantada
como la de salto.
Este tipo de sillas son los que en la actualidad tienen mayor uso.
Algunos
tipos de sillas son:
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