La
palabra polo viene de la palabra tibetana pulu, que significa
pelota. El Tíbet fue uno de los países donde se jugó
polo por primera vez. El polo se jugó de diversas maneras
durante los últimos 2000 años en Asia, particularmente
Persia, Mongolia y Tíbet. Siempre se consideró un
juego aristocrático y fue muy favorecido durante los 400
años del imperio Mongol. Este imperio tuvo grandes logros
artísticos y culturales que se propagaron a la India por
la invasión Mongólica en 1526. La India adoptó
el Polo y ésta lo difundió a Europa a través
de los dueños de plantaciones y oficiales del ejército
de Gran Bretaña en 1850. El espíritu de equipo, la
disciplina y el elemento de lucha crean una tremenda atracción
a este juego. Fue incluído en los Juegos Olímpicos
varias veces en los primeros treinta años del siglo XX. Hoy
en día Argentina ha logrado colocarse como la primera potencia
mundial en el polo. Produce tres veces la cantidad de jugadores
de polo de cualquier otro país y la mayoría de los
caballos europeos son criados en este país.
El deporte se juega con dos equipos de cuatro jinetes (dos delanteros,
un medio y un defensor), usando malletes, mazos o sticks largos
de mangos flexibles. El objetivo del juego es adelantar la bocha
(una pequeña pelota de madera o plástico) con golpes
fuertes hasta introducirla entre los postes del gol. El equipo con
más goles es el ganador.
Los partidos se juegan a menudo sobre la base de los handicap de
cada jugador, medido en goles hasta un máximo de diez, que
es el que tienen los mejores jugadores del mundo. Se juega con handicaps
entre 0 y 10. Un partido se divide en seis chukkas o tiempos,
cada uno de siete minutos y treinta segundos con descansos para
cambiar de caballos, ya que el ritmo de juego es muy agotador.
El
caballo o petiso de polo tiene una alzada de alrededor de 15 manos
y poseen en su mayoría linaje Pura Sangre. Sin embargo pueden
provenir de cualquier raza siempre y cuando tengan pescuezo largo,
cruz robusta, dorso corto y grupa poderosa. El temperamento del
animal requiere de animosidad y coraje.
En Argentina se usó el Criollo Argentino y el Pura Sangre
para iniciar la actual industria floreciente de crianza de caballos
de polo. El polo es un juego costoso y reservado para la aristocracia
en todo el mundo. A excepción de Argentina donde los ricos,
los estancieros y los peones forman parte del juego.
El caballo de polo debe ser adiestrado por varios años antes
de alcanzar la calidad necesaria. Independientemente del caballo,
el jinete de polo debe de tener buen ojo para la bocha, habilidad,
experiencia y buen manejo del caballo. |