Debe
tomarse en cuenta que el caballo por naturaleza posee el instinto
gregario y además es nómada, por lo cual les cuesta
trabajo aceptar cuando se encuentran en un estado de semireclusión,
basándonos en ésto debemos ayudarlo a que acepte este
situación de forma física y psíquica, no sólo
dando una excelente alimentación obtendremos la mejor disposición
del animal.
Cada
ejemplar es individual, poseen diferentes comportamientos podemos
encontrar algunos nerviosos, tranquilos, excitables, inteligentes.
Su naturaleza los incita a escapar a la mínima presencia
de miedo o algún peligro, sin embargo el caballo que se encuentra
en estado doméstico no puede actuar de acuerdo a su naturaleza,
es debido a ésto que debe tratarse al caballo con gran amabilidad,
de lo contrario puede presentar diversos síntomas de irritabilidad.
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